El láser para fascitis plantar puede ayudar a reducir el dolor, y su utilización dentro de un programa de rehabilitación está respaldada por una recomendación clínica. Los ensayos han registrado resultados favorables frente a placebo y, en determinadas comparaciones, resultados similares a los de las ondas de choque.
Para el podólogo, su interés reside en disponer de una herramienta complementaria para abordar una patología que puede limitar la marcha, la actividad deportiva y la vida cotidiana.
Pero ¿qué beneficios se han medido? ¿Puede el tratamiento modificar el grosor de la fascia plantar? ¿Qué aspectos influyen en la aplicación del láser? Revisamos los resultados y su significado para la práctica clínica.
Qué respaldo tiene el tratamiento láser para fascitis plantar
La guía clínica Heel Pain – Plantar Fasciitis: Revision 2023, publicada en el Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy, recomienda utilizar láser de baja intensidad como parte de un programa de rehabilitación para disminuir el dolor a corto plazo, tanto en fascitis plantar aguda como crónica.
Esta recomendación sitúa al láser dentro de las opciones de tratamiento conservador. Su aplicación se integra con otras intervenciones seleccionadas según la exploración, los síntomas y las necesidades del paciente.
Para comprender su aportación, conviene revisar qué resultados han obtenido los ensayos.
Resultados reales del láser en la fascitis plantar
Una reducción del dolor superior a placebo
Macias y colaboradores publicaron en 2015 un ensayo multicéntrico, aleatorizado y doble ciego con 69 participantes con fascitis plantar crónica unilateral.
El estudio evaluó un láser de baja intensidad de 635 nm, aplicado dos veces por semana durante tres semanas: seis sesiones en total.
En la evaluación final, a las ocho semanas, la reducción media del dolor en una escala de 0 a 100 fue de:
| Grupo | Reducción media del dolor |
|---|---|
| Láser activo | 29,6 puntos |
| Placebo | 5,4 puntos |
La diferencia entre grupos fue estadísticamente significativa, con un valor de p < 0,001. Es decir, el grupo tratado con láser experimentó un alivio del dolor mayor que el observado con el tratamiento simulado.
Este ensayo aporta un resultado relevante: el beneficio sobre el dolor se evaluó frente a placebo, lo que permite valorar mejor la contribución del protocolo de láser investigado.
Láser y ondas de choque: resultados favorables en fascitis plantar crónica
En 2017, Ulusoy y colaboradores compararon láser de baja intensidad, ondas de choque extracorpóreas y ultrasonidos terapéuticos en 60 pacientes con fascitis plantar crónica.
El grupo de láser recibió 15 sesiones con una longitud de onda de 830 nm y una dosis de 8 J/cm².
Al mes del tratamiento, las tasas de éxito fueron:
| Tratamiento | Pacientes que alcanzaron el criterio de éxito |
|---|---|
| Láser de baja intensidad | 70,6 % |
| Ondas de choque | 65 % |
| Ultrasonidos terapéuticos | 23,5 % |
Los investigadores definieron el éxito como una reducción del dolor superior al 60 % en al menos dos de las tres mediciones evaluadas.
El láser y las ondas de choque fueron superiores a los ultrasonidos según este criterio, sin diferencias estadísticamente significativas entre ambos. El porcentaje del 70,6 % corresponde a la respuesta observada en ese estudio, no a una tasa general de curación.
Qué se ha observado con el láser de alta intensidad
La investigación también ha evaluado equipos de alta intensidad.
Un ensayo de Ordahan y colaboradores, publicado en 2018, distribuyó a 70 pacientes entre láser de baja intensidad de 904 nm y láser de alta intensidad de 1064 nm. Ambos grupos recibieron además estiramientos y una talonera de silicona.
Después de tres semanas, los dos grupos mejoraron, y el de alta intensidad obtuvo mayores mejoras en las variables evaluadas de dolor y función. El resultado corresponde al tratamiento combinado utilizado en ese ensayo, que no incluyó un grupo placebo.

Reduce el láser el grosor de la fascia plantar
La pregunta del grosor fascial resulta especialmente interesante cuando se utiliza ecografía para el seguimiento.
En el ensayo de Ulusoy, la resonancia magnética mostró una disminución significativa del grosor de la fascia después del tratamiento en los tres grupos, incluido el de láser.
Estos cambios estructurales aportan información, pero la reducción del dolor y la disminución del grosor son resultados diferentes. La utilidad clínica del tratamiento debe valorarse también por su repercusión sobre las molestias y la actividad del paciente.
La evidencia más reciente ayuda a precisar las expectativas. Un metaanálisis de 2026 con 13 ensayos y 784 participantes encontró una mejoría de la sensibilidad dolorosa del talón, pero no diferencias consistentes en dolor global, función o grosor fascial frente a los comparadores. Asimismo, un ensayo de alta intensidad publicado ese año no encontró un beneficio adicional frente a láser simulado cuando ambos grupos realizaron estiramientos.
La lectura conjunta permite poner en valor los resultados positivos sin convertirlos en una promesa universal: el láser puede aportar beneficio clínico, pero la respuesta depende del protocolo y del contexto de tratamiento.
Por qué importan los parámetros de la terapia láser
Los estudios sobre láser no investigan una intervención idéntica. Cambian las longitudes de onda, la energía, la superficie de aplicación, el modo de emisión y la distribución de las sesiones.
Una revisión sistemática de Naterstad y colaboradores, publicada en 2022, encontró efectos favorables sobre dolor y discapacidad, y destacó los resultados de los protocolos que utilizaron las dosis recomendadas. Esta revisión incluyó tanto fascitis plantar como tendinopatías de la extremidad inferior, por lo que sus cifras globales no deben atribuirse exclusivamente a la fascia plantar.
Para el profesional, esto refuerza la importancia de conocer el equipo y sus condiciones de aplicación. Al trabajar con tecnologías como la gama LaserCure de Applied Podiatry, la selección de parámetros debe apoyarse en las indicaciones del dispositivo, la formación y la valoración clínica.
Los ensayos descritos respaldan protocolos concretos de terapia láser; no constituyen una validación específica de los modelos LaserCure.
Cómo valorar los beneficios del láser en consulta
Una valoración útil conecta los resultados del tratamiento con las dificultades que presenta el paciente.
Además de la exploración, conviene registrar:
- Dolor en los primeros pasos: cómo evoluciona la molestia después del descanso.
- Dolor durante la marcha: qué ocurre al caminar o permanecer de pie.
- Capacidad funcional: qué actividades puede recuperar.
- Respuesta a las cargas: cómo tolera el trabajo, el ejercicio o el deporte.
- Evolución por imagen: qué cambios se observan cuando está indicado el seguimiento ecográfico.
Registrar estas variables facilita comprobar si el abordaje está aportando una mejoría relevante y ajustar el tratamiento.
Preguntas frecuentes sobre el láser para fascitis plantar
Funciona el láser para la fascitis plantar
Existen ensayos que muestran una reducción del dolor superior a placebo, y la guía clínica de 2023 recomienda el láser de baja intensidad dentro de un programa de rehabilitación para aliviar el dolor a corto plazo. La respuesta varía entre pacientes y protocolos.
Cuántas sesiones de láser se necesitan
No existe una pauta universal. Los ensayos descritos utilizaron seis y quince sesiones, respectivamente, con parámetros diferentes. El número de sesiones debe establecerse según la valoración clínica y las condiciones de aplicación del equipo.
Es mejor el láser que las ondas de choque
Ambas tecnologías han obtenido resultados favorables. En el ensayo de Ulusoy no hubo diferencias estadísticamente significativas entre ellas, por lo que ese estudio no permite afirmar que una sea superior a la otra.
El láser debe utilizarse como único tratamiento
La recomendación clínica sitúa el láser de baja intensidad dentro de un programa de rehabilitación. Su incorporación debe acompañarse de las intervenciones indicadas para cada paciente.
Incorporar el láser con criterio clínico
El láser dispone de resultados clínicos favorables que justifican su consideración en el tratamiento conservador de la fascitis plantar, especialmente para el alivio del dolor a corto plazo.
Conocer los parámetros, seleccionar adecuadamente al paciente y medir su evolución permite utilizar esta herramienta con objetivos definidos.
En Applied Podiatry acompañamos al profesional en el conocimiento de la tecnología láser para podología, con asesoramiento sobre la gama LaserCure y formación para su utilización en consulta.

